Puente de la Transformación pone fin a décadas de aislamiento en comunidades de Valsequillo

PUEBLA, Pue.- El Puente de la Transformación abrió oficialmente a la circulación y comenzó a brindar servicio a las comunidades ubicadas al sur y sureste de la capital poblana, una obra que reduce el tiempo de traslado de 50 minutos a tan solo 90 segundos para miles de habitantes de la región de Valsequillo.La nueva infraestructura conecta de manera directa a localidades como San Baltazar Tetela y Los Ángeles Tetela, además de beneficiar a comunidades como Xacxamayo, El Aguacate y Ahuehuetla, que durante décadas enfrentaron dificultades de movilidad y dependieron del servicio de La Panga para cruzar el lago.Los primeros usuarios en recorrer el puente destacaron las ventajas inmediatas que representa para sus actividades diarias. Alexis Ramírez y Alexis Ávila señalaron que ahora podrán ahorrar tiempo y combustible en los traslados que realizan constantemente para la distribución de mercancías.Habitantes de la zona consideraron que la obra responde a una demanda histórica de los pueblos originarios. Sabino Morales Maravilla, vecino de San Baltazar Tetela, recordó que durante años distintas administraciones prometieron la construcción de un puente sin concretarla, por lo que calificó su apertura como un acto de justicia para las comunidades.Autoridades auxiliares y pobladores coincidieron en que el Puente de la Transformación fortalecerá la actividad económica y turística de la región al facilitar el acceso a diversos atractivos, entre ellos la Ruta del Mezcal, balnearios y otros destinos de la Mixteca poblana.Además de mejorar la conectividad, la obra permitirá una atención más rápida en casos de emergencia, ya que ambulancias y servicios de rescate podrán ingresar con mayor facilidad a las comunidades cercanas.La apertura del puente forma parte de las acciones de infraestructura impulsadas para mejorar la movilidad, fortalecer el desarrollo regional y elevar la calidad de vida de las familias que habitan en esta zona del estado, poniendo fin a una de las demandas más antiguas de los habitantes de Valsequillo.



