Ataques a narcolaboratorios en Colombia dejan más de 30 muertos; alertan por posible participación con “sello de Trump”

Bogotá, Colombia – Más de 30 personas han muerto tras explosiones registradas en narcolaboratorios ubicados en regiones fronterizas de Colombia, principalmente en zonas cercanas a Ecuador, en hechos que han generado alarma y cuestionamientos sobre la intensificación de acciones vinculadas con políticas del gobierno de Estados Unidos.
Las detonaciones ocurrieron en laboratorios clandestinos dedicados a la producción de cocaína, lo que ha dejado un saldo de al menos 30 muertos, según informes de medios internacionales. El contexto de estas acciones ha despertado preocupación en sectores políticos y sociales, debido a que algunos señalan que estas operaciones reflejarían un enfoque más agresivo contra el narcotráfico con un “sello” asociado al presidente estadounidense Donald Trump.
Aunque las autoridades colombianas aún no han confirmado oficialmente la participación directa de fuerzas extranjeras en los ataques, el debate se enmarca dentro de una coyuntura de tensiones entre Bogotá y Washington en temas relacionados con el combate al narcotráfico y la cooperación bilateral. En meses recientes, Estados Unidos ha liderado operaciones marítimas en aguas internacionales contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico, dejando decenas de muertos según reportes de agencias internacionales, lo que ha intensificado la discusión sobre la legalidad y el impacto de estas acciones.
El gobierno colombiano, bajo la dirección del presidente Gustavo Petro, ha reiterado su postura de defender la soberanía nacional mientras trabaja en estrategias propias para enfrentar al crimen organizado. En ocasiones anteriores, Petro ha criticado las acciones unilaterales y advirtió que cualquier intervención militar extranjera en territorio colombiano sería considerada una violación de la soberanía y podría desencadenar una respuesta firme de las fuerzas nacionales.
Mientras tanto, la violencia derivada del narcotráfico y los enfrentamientos con grupos armados ilegales continúan siendo una de las principales preocupaciones de seguridad en Colombia. Autoridades y expertos alertan que, aunque la destrucción de laboratorios representa un golpe logístico a las rutas del narcotráfico, este enfoque por sí solo no garantiza la reducción de la producción ni del flujo de drogas ilícitas, y podría tener implicaciones humanitarias y diplomáticas más amplias en la región.




